lunes, 2 de enero de 2006

El Pecado de la Ira

Luego de varios días de no publicar nada por acá, me cuajó algo, una idea. En realidad, son varias.


Efesios 4:29-32

29Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan.

30No agravien al Espíritu Santo de Dios, con el cual fueron sellados para el día de la redención.

31Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia.

32Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.

La ira provoca muchos daños en uno, tal como la pérdida de la paz (todo el día pensando en quién nos dañó), aislamiento social (a quién le gusta estar con alguien iracundo?), físico (mucha adrenalina y tensión innecesaria, úlceras, jaquecas, etc...), y espirituales (al no reflejar una vida radiante, efectiva y fructífera, sino que enojados, amargados, iracundos, enemistados y gritones, no se disfrutan las bendiciones que da Jesús, y no dejamos que el Espíritu Santo obre por medio de nosotros).

Pero la raíz de esto viene de otro lado...

Las personas se enojan cuando ven amenazada su integridad personal (alias "yo"), y se defienden. Somos re buenos para justificar nuestras propias amarguras y rencillas, pero ni pensar en aceptarlo de los demás cuando eso nos daña o amenaza.

O sea...
si mis planes o aspiraciones se ven frustradas,
mi yo se verá amenazado
y podré terminar enojado.

Si se le une un daño en otro lado, al mismo tiempo, como por ejemplo, sentirse menospreciado, y poco idóneo, a una persona con tendencia colérica, puede provocar una ira fulminante.

Entienden ahora mi día de la furia?

Pero es pecado. Parte de las obras de la carne:

Gálatas 5:19-21

19Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje;

20idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos

21y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.


Y la ira puede tomar estas formas:

Amargura, Malicia, Gritería, Envidia, Resentimiento, Intolerancia, Crítica, Venganza, Odio, Disensiones, Celos, Agresión, Habladurías, Sarcasmo, Implacabilidad.

Pero hay solución:

Romanos 8

1Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús,*

2pues por medio de él la ley del Espíritu de vida me* ha liberado de la ley del pecado y de la muerte.


Les suena esto?

1 Juan 1:9 (NVI)

9Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad.


Confiesa a Dios el pecado de tu ira, y pídele al Espiritu Santo que te llene de gozo, paz, paciencia, humildad y dominio propio.

Entendí mis procesos anteriores, y lo hice.

2 comentarios:

kintun dijo...

Pucha, Querido James, que escribes extenso... :)
Feliz año y que tengas PODER... de síntesis.


Un abrazo

JamesRock dijo...

Es que cuando me inspiro pasa eso.
Pero tampoco lo leen...

Por último, los versículos se los saben.
Al fin, no es tanto.

Jojo

Gracias :)