domingo, 29 de enero de 2006

Sombra Identificada

Por fin encontré la razón de mi dolor:
CONFUSIÓN.

Pensé que aquéllos en quienes había confiado ya no creían en mí.
Pero me equivoqué.

Hay tres entidades que juegan acá:
  1. Los hechos
  2. Los sentimientos
  3. Las interpretaciones

Y en las interpretaciones me equivoqué, porque no analizaba todo el abanico de posibilidades, y me tomaba aquélla que era más radical, sin cuestionarme bien las otras.

Por querer seguir mis planes tozudamente, me rigidizaba. Y como la probabilidad de cumplirse es muy baja, obvio que me frustraba.

No me llamaron.

Me sentí decepcionado.

Pero NO fue porque no creyeron en mí.

Las razones son otras, que no conozco, pero con saber que no fue lo que pensé, me quedo tranquilo.

Por lo tanto, no tengo que perdonar nada más, ni me tienen que perdonar - si no es sólo el haberme equivocado y malinterpretado lo que sucedió.

3 comentarios:

ataraxia dijo...

Hay que pensar...
no exactamente en lo que queremos y la manera en que queremos verlo realizado.
Creo que tu escrito tiene un contexto mas profundo que el se muestra y se deja para varias interpretaciones, prefiero evitar comentar sobre algo que no sé, hablaremos mejor por msn ok?
GRacias Jaime una vez mas por tus palabras de animo.
No cerré mi blog ;)
Cuidate.
Un beso y mucha fuerza.-

Claudia

kintun dijo...

James, saludos desde Neltume ;)

JamesRock dijo...

Bueno. Obvio que tiene un mensaje más - el que precisamente me ha llevado a escribir todo esto.

Pero llegó la hora de callar este atado. O, de otra forma, morir en la rueda.

Gracias por tu preocupación ;)

Y grax por el saludo July!