lunes, 6 de marzo de 2006

El Origen de mi Ardor Interior

Por fin llegué al meollo de mis motivaciones de liderazgo.

El fuego que me presionaba interiormente tiene que ver con una posible vocación pastoral, que hace años que estaba rondando en mí. Pero no lo comprendía racionalmente y la enfocaba queriendo ser líder y buscando cargos.



Y ahora, luego de haber desistido de renegar mi posible llamado, y de orar y entregarme a Jesús en este aspecto, el ardor interior desapareció. Ya no está dentro, sino que salió, al comprender mi verdadera motivación.

Ahora, lo que corresponde es ponerme en manos de Dios para hacer Su voluntad y estar dispuesto a servir en lo que me mande.

Y comienza el nuevo año académico.

1 comentario:

Guille Alcántara dijo...

Que nadie diga que el trato divino no da frutos!

Que Dios bendiga esta aventura más conocida como tu vida, y veamos como te va con tu llamado!

Animo!

DTB!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!